aprendizaje autorregulado.

[Lo que opinan algunos sicólogos] es que este tipo de aprendizaje lleva a la re󿬂exión deliberada y activa bajo la propia guía. Que es un aprendizaje orientado a las metas de la manera siguiente:

1. Establezca metas de aprendizaje especíicas y objetivas. Procure iniciar cada sesión de aprendizaje con metas específicas en mente. ¿󰁑ué conocimientos o habilidades está tratando de dominar? ¿󰁑ué espera lograr? (Knaus y Ellis, 2002)

metas especí󿬁cas.

Éstas deben ser claras y mensurables (Knaus y Ellis, 2002). Si tiene dificultad para sentirse motivado, intente establecer metas para el semestre, la semana, el día o incluso una sola sesión de estudio. Además, recuerde que si hace un esfuerzo mayor al principio del curso podrá disminuir mucho el “sufrimiento” y el estrés que sentirá más adelante. Si sus profesores no le dejan tareas con frecuen-cia, establezca sus propias metas día por día. De tal manera, usted puede transformar las tareas grandes en una serie de funciones más pequeñas que en efecto pueda terminar (Ariely y Wettenbrock, 2002). Un ejemplo sería leer, estudiar y repasar ocho páginas al día para terminar un capítulo de 40 páginas en cinco días. En el caso de este libro, leer de un Construc-tor del conocimiento a otro cada día sería un buen ritmo. Recuerde que la suma de muchos pequeños pasos da por resultado un logro impresionante.

2. Prepare una estrategia para aprender.
¿Cómo alcanzará sus metas? Prepare un plan diario, semanal y mensual para aprender. Después póngalo en práctica.

3. Sea su propio proesor.
Los aprendices efectivos se guían solos, en silencio y se hacen preguntas. Por ejemplo, mientras vaya aprendiendo se podría preguntar: “¿Cuáles son las ideas importantes aquí? ¿󰁑ué recuerdo? ¿󰁑ué no entiendo? ¿󰁑ué debo repasar? ¿󰁑ué debo hacer a continuación?”

4. Vigile su avance.
El aprendizaje autorregulado depende de que se vigile solo. Los aprendices excepcionales llevan registro de su avance hacia las metas de aprendizaje (número de páginas leídas, horas de estudio, tareas terminadas, etc.). Se autoexaminan, usan guías de estudio, se aseguran de ceñirse al sistema y encuentran otras maneras de comprobar si han comprendido mientras estudian.

5. Prémiese.
Cuando cumpla sus metas diarias, semanales o mensuales, premie sus esfuerzos de alguna manera, como ir al cine o descargar algo de música. No olvide que las alabanzas que se prodigue también premian el aprendizaje. Decirse: “¡Lo logré!” o “¡Buen trabajo!”, sabiendo que lo merece, puede ser muy gratificante. A la larga, el éxito, la propia superación y la satisfacción personal son los verdaderos réditos del aprendizaje.

6. Evalúe su avance y sus metas.
Es aconsejable que evalúe con frecuen-cia el registro de su desempeño y sus metas. ¿Debo mejorar algunos campos específicos de mi trabajo? Si no está avanzando debida-mente hacia las metas de largo plazo, ¿debe revisar los objetivos de corto plazo?

7. Tome medidas correctivas.
Si no alcanza sus metas quizá deba ajustar la forma en la cual distribuye su tiempo. 󰁑uizá también deba cam-biar el lugar donde estudia para lidiar con distracciones como ver la televisión, soñar despierto, charlar con amigos o comprobar la integridad estructural de los muros con su aparato de estéreo.