Cuando me disponía a escribir el último capítulo de mi estudio Martí, la justicia infinita (Verbum, 2014) topé por casualidad con la «Carta» de Martí a El Partido Liberal, fechada en Nueva York a 25 de marzo de 1892. Si bien al entrar en la última etapa del libro estaba convencido de que ya no había absolutamente nada en la escritura martiana, y aún en la conducta pública del Apóstol que pudiera resultarme más chocante, repulsivo incluso, de lo que había encontrado en ese viaje, la «Carta» a que hago referencia me sacó de mi error. Tal fue el impacto que me causó, que decidí que merecía la pena demorar la llegada a Martí City para comentar ese texto. ¿Por qué? Pues porque esa carta echaba por tierra algunas de las más arraigadas y aparente sólidas conclusiones a que los críticos habían llegado respecto a Martí. La carta a El Partido Liberal demuestra que la pretendida radicalización de la crítica martiana a los Estados Unidos que habría marcado la crónica “Un drama terrible” (1887) no pasa de ser un mito que sólo la falta de lectura, de rigor en los estudios martianos, ha permitido sustentar. En 1892 Martí tiene todavía una visión de la democracia estadounidense más marcadamente positiva si se quiere que la del fresh Spaniard recién llegado a Nueva York en 1880. Se trata también de que en 1892 sus desplantes racistas y xenofóbicos no han hecho sino exacerbarse, hasta el punto de que no vaciló en respaldar la política anti-inmigrante de los círculos más reaccionarios de los Estados Unidos, e incluso del Estado mismo. Si hacía falta otra prueba del racismo de Estado que Martí promovió y apoyó fervorosamente, esta carta acalla cualquier duda al respecto.
En el presente artículo, entonces, revisito el análisis de la mencionada «Carta» que hice en mi estudio. Lo que quiero decir con esto es que lo reproduzco ampliándolo. También introduzco cambios y añado materiales nuevos. Cuando comenté el texto martiano no disponía de la riqueza documental, de archivo, que ahora me permite calibrar mejor y contextualizar las ideas de Martí.
Me enfoco en la primera parte de la «Carta» del 25 de marzo de 1892 en la que Martí comenta el debate que sostuvieron los estudiantes de Harvard y Yale ese mismo día sobre si debía o no restringirse la inmigración (europea) en los Estados Unidos. Esa «Carta», que no aparece en las Obras Completas (1963-1975), se publicó primero en el volumen Nuevas Cartas de Nueva York (Siglo XXI, 1980), del investigador Ernesto Mejía Sánchez, autor también de la introducción. Más tarde fue incluida en la edición crítica En los Estados Unidos. Periodismo de 1881 a 1892 (Colección Archivos, UNESCO, 2003), coordinada por Roberto Fernández Retamar y Pedro Pablo Rodríguez. Esta última es la que uso

http://www.habanaelegante.com/Fall_Winter_2014/Dossier_Marti_Moran.html