‚ÄĒexcesiva dependencia del Estado, caracter√≠sticas del sistema educativo, crisis y carencias permanentes, poderosos mecanismos de control social y ruptura familiar. Las pol√≠ticas para uniformar a la sociedad, el irrespeto hacia las libertades individuales, el predominio de un discurso √©pico que invoca al sacrificio y la polarizaci√≥n; tambi√©n han sido importantes. El monopolio estatal de los medios de comunicaci√≥n, el aislamiento prolongado respecto al mundo y la manipulaci√≥n pol√≠tica hicieron su parte.

Es preciso reconocer que este tipo de da√Īo tiene dos componentes. El que lo propina ‚ÄĒmuy frecuente cuando el gobierno no es deliberante y apela m√°s a las emociones y la ret√≥rica patriotera que al raciocinio‚ÄĒ, y el que lo asimila, sea por influencia de un l√≠der carism√°tico, de los medios de comunicaci√≥n, por reproducci√≥n acr√≠tica e inercia asociativa. Resultado de ello es que el individuo pierde su libertad individual y la capacidad de entrenar su inteligencia generando ideas y proyectos propios, por tanto, se hace f√°cilmente manipulable.

La inmensa minoría

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Cuando se despersonaliza al individuo y este entra en contradicci√≥n con sus propios valores, puede afirmarse que hay da√Īo antropol√≥gico como efecto. Al instalarse el miedo al perjuicio f√≠sico, moral, al aislamiento, al exilio o al ¬ęinsilio¬Ľ; se generan actuaciones degradantes que muestran lo mismo. Tambi√©n se manifiesta cuando la persona vive una realidad diferente a la que se le presenta; o cuando hay p√©rdida de autoestima, inmovilismo, desesperanza, falta de proyectos de vida, ineficiencia emocional, inhibiciones, etc.

Hace a√Īos observ√© algunos videos de protestas c√≠vicas en diferentes partes de Cuba. Eran poqu√≠simos sus protagonistas. El p√ļblico ni se sumaba ni contrarrestaba. Unos miraban asombrados y otros se alejaban cautelosamente, mientras, la polic√≠a recog√≠a a los desobedientes. El pueblo ignoraba los hechos y yo record√© con pena a George Orwel y su 1984.

Coyuntura crítica

La mayor√≠a del pueblo cubano vive hace a√Īos en condiciones precarias como resultado de la acumulaci√≥n y persistencia de la crisis estructural sist√©mica. El recrudecimiento del bloqueo, su manejo pol√≠tico en Cuba desde los noventa y la pandemia, nos han llevado a un punto cl√≠max.

Los da√Īos psicosociales han aumentado y aparecen patolog√≠as asociadas al estr√©s. Influyen en ello la crisis alimentaria y de medicamentos, la incertidumbre y los efectos psicol√≥gicos de la pandemia vinculados al aislamiento y al manejo de la propaganda. Esta √ļltima se enfoca en inocular en el pueblo una mentalidad culposa, una realidad distorsionada y la aceptaci√≥n, como leg√≠tima, de la represi√≥n. Al tiempo, se perfeccionan poderosos mecanismos de control ciudadano.  

Medicamentos en Cuba: crisis y alternativas

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Han pasado cinco a√Īos desde que viera aquellos videos. Actualmente son mayores la crisis y las protestas; tambi√©n lo es la informaci√≥n v√≠a Internet.

Ahora algunas personas son espectadores con celulares. Otras ejecutan actos de repudio orientados y protegidos por fuerzas pol√≠ticas y represivas. En lugar de di√°logo y negociaci√≥n, crece el extremismo pol√≠tico enfocado en la lucha por destruir al adversario. Mientras, la mayor√≠a se concentra en la sobrevivencia, evade el conflicto y canaliza su descontento en √°mbitos privados y redes sociales. Predominan el silencio, el inmovilismo y la permisibilidad.  

Los indicadores empleados hace m√°s de una d√©cada por el intelectual pinare√Īo Virgilio Toledo L√≥pez para describir el da√Īo antropol√≥gico de la sociedad cubana, tienen en estos momentos mayor sustentaci√≥n. Entre ellos: deterioro del sentido moral (la persona asume conscientemente actitudes y actos negativos contra sus propios valores); deterioro de valores; naturalizaci√≥n de la violencia; falta de ilusi√≥n; frustraci√≥n; desconfianza de todo y hacia todos; discriminaci√≥n; desigualdad; el poder real mal ejercido; el car√°cter deficitario de los servicios; la estrechez de miras como resultado de una formaci√≥n precaria y despersonalizada; la corrupci√≥n generalizada; el soborno y el sociolismo como mecanismos de relaci√≥n social e institucional; la mentira y la simulaci√≥n.

El impacto del fen√≥meno no es homog√©neo, pero alcanza de un modo u otro a todos. Estudiar y hablar del tema, comprender sus causas, manifestaciones y generar iniciativas resulta imprescindible para sanar la sociedad y construir un mejor pa√≠s. Tal vez podr√≠amos decir como Martin Luther King: ¬ęNo me duelen los actos de la gente mala, me duele la indiferencia de la gente buena¬Ľ. Sin embargo, aunque duele, en Cuba muchas veces la indiferencia tambi√©n es resultado del da√Īo antropol√≥gico que padecemos. Comprenderlo tambi√©n es un paso para rehumanizarnos y transformar.   

Para contactar con la autora: ivettegarciagonzalez@gmail.com5 comentarios1

IVETTE GARC√ćA GONZ√ĀLEZ

Doctora en Ciencias Históricas, Profesora Titular y escritora cubana