En los años 20 del siglo pasado, Carlo Ponzi consiguió involucrar a una gran cantidad de personas en un ingenioso “negocio”, sustentado en la suma constante de nuevos socios. Como resultado, este señor prometía devolver a esas personas el 100% de su dinero en tres meses, usando como tapadera la venta de cupones internacionales que los italianos emigrados enviaban como ayuda económica a sus familiares de la península.

El tiempo demostró que aquello no era más que una jugada maestra del crimen, pues realmente no existía producto o servicio alguno que generara las ganancias. Lo que recibía cada persona involucrada provenía únicamente del dinero depositado por las nuevas víctimas. Sucedió entonces que la gente dejó de participar y eventualmente muchos se quedaron esperando el retorno de su inversión.

Desde entonces, este tipo de estafa piramidal es conocida como Esquema de Ponzi y, a pesar de ser extremadamente célebre, sigue siendo utilizada en varios contextos.

Uno de los casos más sonados a nivel internacional es el de Bernie Madoff, quien empleó este método ilegal y llegó a estafar más de 60 billones de dólares. Si quiere más datos, le recomendamos el filme de Netflix, The Wizard of Lies, protagonizado por Robert de Niro en el papel de Madoff.

Sin embargo, en Cuba también hemos sufrido casos similares. En tiempos recientes, usted debe haber escuchado sobre grupos de WhatsApp, Facebook o Telegram en donde se le presenta la idea que ya abordamos en este artículo.

Así de simple se plantea esta variante del Ponzi, en la cual han caído varios en toda Cuba. Si bien es posible que en principio hayan logrado algún beneficio, al final sólo terminaron engañados y, para colmo de males, convertidos en cómplices involuntarios de un crimen.

Aunque no necesariamente por ese camino, desde hace un tiempo se ha notado una creciente actividad proveniente de la compañía Trust Investing, en la cual se calcula que haya involucrados más de 26 mil cubanos, según han publicado algunos de sus miembros en redes sociales.

Es justo decir que, aunque no existe toda la evidencia que nos permita calificar su actuar como un ejemplo más del esquema de Ponzi, aquí les traemos una serie de argumentos que bien pudieran darles un poco de perspectiva y ayudarles a determinar si realmente quieren poner su dinero en tales manos.

Lo primero que deben saber es que Trust Investing gestiona criptomonedas a través de un broker o intermediario que se encarga de hacer las transacciones y cobra un porciento por encargarse del proceso.

Ahora bien, resulta que en su sitio web nunca declaran qué tipo de broker usan ni de qué organización forman parte y, en cambio, sí se sabe que no necesitan licencia para operar, pues, según ellos mismos dicen, no operan en el mercado de valores de ningún país.

Más allá de ese dato, que usted puede entender como más o menos superficial, resulta que, si buscamos a sus representantes en plataformas de redes sociales como LinkedIn, los perfiles que hallamos dejan bastante que desear. Por poner solo un ejemplo: el perfil del señor Fabiano Lorite de Lima (director de marketing), ofrece una pésima fiabilidad en base a su cantidad de contactos y su currículo. Igual ocurre con sus cuentas en Instagram, que poseen una enorme cantidad de seguidores y poco engagement.

Su sistema de negocios tampoco parece ser demasiado creíble, puesto que ofrecen diferentes paquetes que van desde depósitos mínimos de 15 USD (Cuenta Start) hasta máximos de 100 mil (Cuenta Eleven Stars). El tema es que prometen  beneficios de aproximadamente un 20% mensual, lo cual se traduce en un 200% en un período de 10 meses. Y todo eso sin que los clientes tengan que hacer absolutamente ¡nada! La idea es que le das tu dinero a personas que no conoces, confiando en que estas lo multiplicarán para ti.

En su página web, NO PUEDES REGISTRARTE, solo iniciar sesión con una cuenta creada previamente, puesto que para empezar en Trust Investing deberás llegar a través de un enlace referido (explicamos aquí: te unes a partir de la invitación de otra persona o web, mediante un formulario de registro; con tu inversión inicial, esa persona ganará dinero).

Por si fuera poco, resulta que en su documento oficial de presentación, disponible aquí, declaran haberse lanzado al mercado en mayo de 2019 y sólo un mes más tarde (junio de 2019) ya dicen tener resultados positivos.

Ahora, bien, no es imposible la existencia de semejante ganancia, pero viendo el crecimiento y las condiciones actuales del mercado de valores, parece realmente increíble la rentabilidad de un negocio como el que nos presenta TI. Además, teniendo en cuenta que son prácticamente desconocidos, ¿cómo se explican semejantes beneficios en períodos tan cortos de tiempo?

Eso sí, lo único que pide TI a sus socios —y por lo cual también los premia— es que intenten sumar a la mayor cantidad de personas posible a lo que ellos mismos llaman “Club de Beneficios”. De hecho, su visión empresarial es la siguiente: “generar ingresos adicionales para un mayor número de personas, a través de una sociedad de trading en el mercado financiero”.

La activación de la cuenta en TI ocurre a través de bitcoins, lo cual garantiza que sea extremadamente complicado rastrear el dinero, motivo por el cual existe la posibilidad de que justo después de depositar tu pago de membresía, jamás vuelvas a ver un centavo proveniente de TI.

Hecho este brevísimo resumen, ahora le toca a usted valorar si pone su dinero en poder de Trust Investing. En todo caso, si en el futuro se le presenta algún tipo de propuesta de negocios que le prometa ganancias favorables en poco tiempo, sin invertir demasiado, le recomendamos que se pregunte de dónde viene y si realmente quiere usted ser parte de la misma. Tal vez tenga éxito, pero…