escuchar sin temor

trata de entender sin pensar en lo que tienes que decir al respecto y sin verte atrapado en tu respuesta espontánea e impensada al contexto pero teniendo claro en todo momento: que podría hacerse para resolver las diferencias respetuosamente. Debes asegurarte de que realmente entiendes que se está diciendo, si es necesario plantea con tus palabras lo que has entendido y pide aclarar que ha querido decir con alguna palabra, frase, etc.: ante lo ambiguo, no adivines, no supongas y todo el tiempo piensa que comprender es más importante que criticar, y que nunca criticar es para nada importante.
HAZ MUCHAS PREGUNTAS que aclaren todavía más todo el código de conceptos que maneja el que transmite y la carga de afectos acompañante; NUNCA cambies el tema y haz preguntas solamente para que la persona siga hablando: no para interrumpirla, entorpecerla, hacerla sentir mal, confundir, oscurecer, desviar: limpia el camino de pajas y piedras, haz el discurso lo más fluido y natural posible…
si tienes preguntas acerca de cualquier idea; no conoces suficientemente esa idea; si no puedes explicar de modo simple lo que pasa: no has entendido. Cualquier idea que no hayas entendido vale la pena seguirla trabajando; si alguna idea no vale la pena ser escuchada: debes tener claro por que está proscrita: ante la duda no temas discutirla:
«sólo las ideas y las evidencias cuentan: estar abiertos es mejor que estar cerrados»
no temas a las falsas alarmas, es peor dejar asuntos sin analizar.
y… TODO EL TIEMPO:
mantén contacto visual, demuestra un genuino interés, se transparente: explicito es mejor que implícito, incluso ante la mas mínima duda debes asegurarte que todo está claro y explicar todo de otro modo, con ejemplos, etc. trabaja desde dentro de los demás, no desde afuera, facilita ese proceso en el que la persona pueda enfocarse en su propio abordaje del problema y de la solución. Si ella encuentra claridad, será duradera, porque no es impuesta, porque alumbra desde dentro, desde las raíces largas e insondables de su devenir.
Habla después de haber leído y pensado. Pensar sin leer, no es pensar: es divagar. Hablar sin pensar es perder todo lo ganado: lee y piensa, habla ultimo, habla solo cuando lo que vayas a decir sea mejor que el silencio o que seguir explorando.
no seas sentimental
no seas arrogante
No te rias;
respeta la privacidad;
se siempre humilde, pero seguro de ti mismo: es una mescla difícil que lleva mucha practica.
piensa que eres espectador de tan sólo el último minuto de la historia ÚNICA de esa persona, que te dejara asomarte a su visión de la Verdad, a lo más íntimo y te quiere humilde y seguro; atento y afable; respetuoso e inteligente; pero sobre todo RESPETUOSO DE LO DIFERENTE.

https://www.quora.com/q/xlgdozmvguqqmpxx/escuchar-sin-temor?ch=10&share=5e2a0c9d